Hace, aproximadamente 5 o 6 años, a mi padre lo operaron de un sarcoma en la garganta. Le estaba ahogando, y hubo que hacerle una operación seria de la que salio airoso. Pero las complicaciones posteriores fueron dramáticas, no dábamos ni un céntimo por su vida. Fue un mes en el que estuvimos ingresados, y digo estuvimos, porque permanecí con él todas las noches, excepto alguna que hicieron mis primas.
![]() |
| La familia. |
Si hasta entonces, mi padre y yo nos queríamos, ese momento tan difícil de noches que se tiraba de la cama, de momentos en los que no sabia que quería, porque además no podía hablar, de desesperación, miedo, angustia, y también de esa gran fuerza de voluntad, de esas enormes ganas de vivir, hicieron que no solo nos quisiéramos sino que aprendiéramos los dos abrazarnos y besarnos.
Esta vez no ha podido ser. Nuevamente un ingreso por algo que ni siquiera sabíamos que era, y que cuando nos lo han dicho ya no se podía hacer nada.
A sufrido dolor, a sentido miedo, le he visto angustiado, su sufrimiento cuando no podía respirar, y si, he estado a su lado, todas las noches, pero esta vez lo único que he podido hacer, ha sido besarle, animarle y intentar que ese dolor y ese miedo no fuera tan enorme.
Mi padre ha muerto, y ha sido muy rápido y de verdad aunque digan que es mejor así, mi pena no deja de ser enorme.
¡PAPA, te quiero mucho!.
