"La aceptación de tú realidad es el camino hacia la felicidad". Lo puedo considerar como una frase bonita, nada original, pero que sin embargo acepto como real, autentica, necesaria, y seguramente se me irían ocurriendo muchos otros calificativos que podrían definir, parcialmente, lo que me produce desde su lectura.
Sí, llegar al momento en el que tienes que aceptar tu realidad, lleva un camino nada fácil, como casi todo en la vida, en el que dejas muchas cosas, encuentras muchas otras, las lágrimas, la insatisfacción, el enojo, la duda de tu cordura, las vivencias del caminar, pero si en este devenir llegas a encontrarla, empieza a ser un camino de paz, serenidad, porque aunque las cosas sigan sin ser fáciles, y los problemas persistan, ahora sabes donde estas, y puedes comenzar a ver por donde ir para llegar a donde quieres estar.