sábado, 1 de marzo de 2014

Empresa Privada / Seguridad Privada

En los comienzos de año nos vemos inmersos en la negociaciones de los convenios colectivos, en un panorama actual de crisis que no termina, empresas que no ganan, empleos que no se crean, empleos que si se pierden, impuestos y cargos varios que suben, FMI que nunca tiene suficiente, adaptación sobre adaptación y mas adaptación.
Y dentro de este marco se encuentra un gremio que parece que solo existe para lanzar el chiste fácil para el que debe estar muy indicado, a la vista de lo publicado.
Un gremio como el de la seguridad privada que lleva años con un convenio colectivo congelado, congelado en años de bonanza para las empresas de seguridad privada y que en años de crisis como las actuales y ante las exigencias, no menos que esclavizadoras de las mismas, aludiendo a la crisis actual que al parecer le genera unas perdidas no sostenibles, esta naciendo un movimiento de trabajadores de la seguridad privada, los vigilantes de seguridad, que al parecer sigue sin ser interesante para ningún medio de comunicación que tan fácil lanza los típicos chistes, tan repetitivos y nada ocurrentes con los que adornan al sector, ante la cortina de humo provocada por el proyecto de la ley de seguridad privada en el senado, que parece escandaliza con unas supuestas competencias a vigilantes, que con la controversia que provoca, tapa la capacidad de ver la realidad del sector.
La realidad de un sector abandonado, del que se desconoce absolutamente todo su funcionamiento y reglamentación, así como responsabilidades y competencias de quien a quien. Sus condiciones laborales y económicas estancadas desde hace años, y que minan a un sector que siempre se caracterizo por tener trabajo mas que suficiente, y que hoy sufre el paro y sus consecuencias, en muchos de sus trabajadores ya en la calle, y la amenaza del yugo del desempleo en la cabeza de los que todavía siguen trabajando.

Si las empresas de seguridad hicieron su agosto con las condiciones políticas en las que se encontraba el país, y cuando la situación cambio busco la manera de quitarse todo el personal que le sobraba con trucos de promesas, a día de hoy incumplidas, y sin vista de llegar a cumplirse en algún momento, dejando a trabajadores del sector en la calle con un paro que ya finalizado o finaliza y sin vistas de poder conseguir un puesto de trabajo en el sector.
Por eso no es entendible que en todos los gremios se intenten nuevas vías de desarrollo de negocio, evolución del sector, y soluciones varias, y que para la vigilancia parece que se quiera dejar estancada, cuando es un trabajo que desarrolla soluciones para muchos sectores del país, y es una mano que puede desarrollar con su servicio, muchos de los medios técnicos que se barajan hoy en día en la seguridad.
Una empresa privada es una unidad de producción, donde sus trabajadores, junto con la maquinaria que puedan necesitar, forman un engranaje que es el que mueve las tuercas de la maquinaria, para la realización del trabajo que va a sacar el producto, producto que la empresa vende a los clientes, creando así el beneficio económico necesario para que la empresa salga adelante.
En el caso de una empresa de seguridad, el producto es la seguridad, seguridad en sus distintas modalidades, asesoria de seguridad, dirección de seguridad, CRA, CCTV, Vigilancia, etc....
Si “El vigilante de Seguridad” es un trabajador de las empresas de seguridad, que son empresas privadas, que en la realización de sus funciones de vigilancia, que están detalladas y regladas en la Ley de Seguridad Privada, producen un trabajo que es el que venden a los clientes las empresas de seguridad privada, más empresas privadas o también función publica, y que es lo que genera los beneficios a estas empresas privadas de la seguridad.
Por otro lado es un sector nada conocido, seguramente por la complejidad de su funcionamiento y producto que vende, que requiere estar legislado y tener una experiencia en temas que no son conocidos ni tampoco agradecidos, y que suelen ser problemáticos por lo que una cosa añadida a otra no lo hacen muy popular.
En estos últimos 10 años en los que en este sector, aun con las ganancias que han tenido las empresas de seguridad privada, la mayoría por contratos en la función publica por seguridad personal para políticos y empresarios, parece que no han sido suficientes para dar un convenio digno al personal de vigilancia de las mismas, con el congelamiento reiterativo de dicho convenio y la perdida continuada de poder adquisitivo del vigilante de seguridad.
En la actualidad las cosas han llegado a un punto en el que el vigilante de seguridad con un sueldo bastante mermado, con la retirada de pluses, que eran los que subían un poco mas una base que no llega a los 1000 euros, las empresas de seguridad privada llorando las perdidas que parecen tener después de la bonanza vivida, amenazando con ERE,s,descuelgues y descuentos en los salarios, estamos en un punto en el que ya no son suficientes los acuerdos, siempre con la cesión por parte de los trabajadores de sus limitados ingresos, es necesario una revisión rápida de todo el sector de seguridad privada para poder dar salida y abrir otros campos de trabajo, a ese personal de seguridad privada que esta en el paro sin ver ninguna posibilidad de solución laboral, a todas esas personas que siguen haciendo cursos de vigilante de seguridad, pagando un dinero de sus bolsillos y que generan un beneficio para academias especializadas y homologadas, y que cuando terminan ven tristemente la realidad del sector, donde no hay ni un solo puesto de trabajo.
Es necesario dar al trabajador de vigilanciade la seguridad privada otras salidas, como ocurre en otros sectores, trabajadores autónomos, debidamente legislados y que también puedan vender sus servicios reglados en la correspondiente ley.
También estaría bien poder facilitar otra vía de trabajo, para directores de seguridad y vigilantes de seguridad, fomentando en las empresas privadas, la creación de departamentos de seguridad, que bajo la dirección del director de seguridad, tengan su propia seguridad privada, y también puedan estar debidamente regladas, sin necesidad de empresas de seguridad privada, como intermediarios que solo encarecen el producto.

Las empresas de seguridad privada, no solo manejan al vigilante como producto a vender, sino que también trabajan con medios técnicos y CRA,s, asesoráis de seguridad, etc… y es justo de una vez, dar salida al vigilante de seguridad y abrir mas campo laboral para todos, ya que es incomprensible este estancamiento de un sector que en realidad genera beneficios y que parece que no saben como gestionar estas empresas.