Cada día somos más conscientes de
lo que puede suponer para una persona, el núcleo familiar, y para el mismo
paciente, lo que es ser cuidador de una persona dependiente, y no te quiero
decir, si además son más de una.
No solo el tiempo que lleva, los problemas de salud y movilidad, también los laborales de quien trabaja y tiene
que atenerse a unos horarios y unas normas, los familiares de quienes viven en
el núcleo familiar con personas dependientes, y todos los que se generan cuando
eres el cuidador de una persona, mayor o no, pero en resumidas cuentas dependiente. Padres, hijos, maridos o esposas,
etc.… que son ha cada cual mas problemático.
Son muchas las ayudas que en estos
tiempos de restricciones, se están minimizando bajo una valoración exclusivamente
económica y de presupuesto, y no acorde a la realidad del problema que vivimos
y en mi caso todos los días.
Pero, aun con este panorama tan
desolador que tenemos hoy, son otras las incógnitas que me surgen, ya no
pensando en mi madre, persona de la que soy cuidadora, o las personas
dependientes de hoy, son incógnitas pensando en mi y en mi futuro de persona
tercera edad y seguramente dependiente.
Es un tema con el que en cuadrilla,
en la familia, en los círculos de vida social en los que me muevo, solemos reírnos
y hacer chistes sobre el tema, cuando pensamos en esta posibilidad de que si
seguimos vivos, algún día será una realidad, y son muchas las ideas ingeniosas
y divertidas que se nos ocurren a cuenta de ello.
Pero pensando seriamente en ello,
cuando llegue ese momento de jubilación, bien sea por una cuestión de salud que
ya no te permita poder más, o porque todavía te dan la posibilidad de jubilarte
con una remuneración medianamente aceptable, por mucho ahorro que hagas, si los problemas
de la vida no hacen que tengas que tirar de ello, planes de pensiones, que
podamos disfrutar si después de unos años ahorrando, nos viene otra crisis de
la banca y se lo lleva por delante, o lo que quieras y puedas hacer para ahorrar
ese dinerillo que te ayude a vivir en posición de reposo, con dignidad, y que
en esos años que te quedan de trabajo activo puedas hacer el ahorro porque
todavía tengas trabajo. Con tantas prejubilaciones de 55años, como una solución
pantalla a una realidad laboral que no quiere elevar el numero de parados,
jubilaciones anticipadas, que dejan a personas perfectamente capacitadas para
trabajar en una situación de reposo anticipado y debidamente remunerado y que
aun con todo esto el paro juvenil no desciende lo que quiere decir que los
jóvenes que lo son hoy, mas lo jóvenes que lo eran y que hoy son menos jóvenes,
todos ellos sin trabajo, y sin poder cotizar a nuestra seguridad social, mejor
dicho, “sobreviviente seguridad social”, se me plantea un futuro tercera edad caótico
y desesperante como poco.
Y para rematar este panorama, que
intento digerir con el mejor humor posible, leo hoy, 27 de Abril del 2014, en
el periódico “El correo” edición de Álava. “Más vascos de 80 años que de 18”.
La media de edad ha subido más de 10 años desde 1983. y añade “Esta situación demográfica,
que se da por primera vez en la Historia, obliga a un nuevo modelo
socioeconómico.”
Por lo que digo yo, en un
razonamiento de serenidad y calma, señores banqueros, políticos y varios
pensantes, ¡NO SE ME PONE!, digo, llegar
a mi edad de reposo y que ninguno de Uds., tengan la vergüenza de pensar que
tengo derecho a ello, de pensar que además de sus necesidades, vacaciones,
joyas, coches, bonos, cuenta en Suiza, etc.… yo tengo derecho a mi jubilación,
y si, ya se que la vida esta muy mal, que no hay trabajo, o que no se genera
trabajo, que las maquinas de hacer dinero están obstruidas, y que en resumidas
cuentas, entre pagar el ladrillo, la banca y varios más dicen que no llega.
Sea como fuera o venga como
venga, seria interesante que aunque se dice mucho eso de que hay que pensar y
vivir el hoy, yo, por si acaso paso de hoy, y de mañana y del otro, le digo a
estas persona que trabajan tanto por nuestro ¿Tenemos futuro?, que espero que
ese nuevo modelo socioeconómico que dicen que se debe construir, contemplen que
la gente se hace mayor , y seguidamente dependiente, que no es necesario una
residencia que no voy a poder pagar por el carísimo coste de ellas, pero si un
plan de atención a tercera edad que contemple el servicio a domicilio
subvencionado, muy subvencionado hasta convertirlo en una realidad activa y de
futuro que me permita repasar un ratito y así llevar mejor, mi minúscula pensión,
si me queda y con mi plan de pensiones, sino se lo comen antes los bancos, y algún
ahorrillo más, si sigo teniendo trabajo, mas una salud medianamente decente, si
Dios y la vida lo permite, pueda descansar, un poquito de esta dura vida, por
lo que pasamos luchando todos los días.


