Un cigarrillo más
“Solo
le quedaba un cigarro, y muchas horas de espera. Esperaba que
Juancar, su compañero de
tantas noches de vigilancia, no se olvidara
de llevarle los cigarrillos y el paquete de chicles que le había
pedido. Faltaban todavía ocho horas para que la relevara y no sabia
como iba aguantar con un solo cigarro en el paquete.
Era
mucho el dinero que ganaría con aquel trabajo, lo suficiente para
pagar los tres mil euros que debía a Ojos de Fuego. Sabia que si no
le pagaba, esta vez el prestamista se lo haría pagar muy caro.”
